La última batalla de los guardianes de Gutenberg

Umberto Eco y Jean-Claude Carrière defienden en una conversación la inmortalidad del papel y su convivencia con el formato electrónico

A Jean-Claude Carrière (Francia, 1931) le gusta hablar. Lo hace de una manera pausada y cuidadosa. Como si al hacerlo estuviera dictando. Hablamos en su casa sobre su último libro, una larga conversación con Umberto Eco en la que ambos defienden los libros a través de la literatura oral. Nadie acabará con los libros es el título del libro, publicado por Lumen, en el que se transcribe un diálogo sin pautas, en París en casa de Carrière y en Montecerignone en la de Eco.

El italiano reniega con su particular sarcasmo del soporte electrónico: "¡Pasémonos dos horas leyendo una novela en el ordenador y nuestros ojos se convertirán en dos pelotas de tenis!". Eco considera el e-book un instrumento muy limitado, ya que "depende de la electricidad y no permite leer en la bañera, ni tumbado de costado en la cama"

Jean-Claude Carriere tampoco cree en la desaparición del libro de papel, porque "nunca hemos tenido más necesidad de leer y escribir que en nuestros días".

Carrière nos recibe en su casa, está sentado en un sillón que ha adoptado su forma. Los dos gatos de Carrière comparten sofá con los invitados en un enorme salón donde la luz fluye a través de dos grandes ventanales. Es su territorio y la primera vez que lo visitó Borges, antes de que se acabara de remodelar, lo llamó boceto. Ahora, sin embargo, tiene el aspecto de un hogar cálido, al gusto de su dueño, lleno de pasado.

No en balde estudió Historia. Aunque pronto lo dejaría por una labor nueva: la de crear, durante 19 años, historias al lado de Luís Buñuel. Carrière colaboró con el genio aragonés en la creación de grandes clásicos como Belle de Jour, El discreto encanto de la burguesía y Ese oscuro objeto del deseo.

Buñuel sería sólo el primero de una larga lista de directores entre los que están Milo? Forman o Jacques Tati. Su trabajo de traductor, actor, dramaturgo, guionista, además del de escritor, no es tan conocido como sus guiones para películas como El tambor de hojalata o La insoportable levedad del ser.

Está feliz. Esta mañana le ha llegado la traducción al chino de Nadie acabará con los libros, pero se disculpa modestamente. No cree que sea mérito suyo, sino de Umberto Eco, su compañero en la portada.

En Nadie acabará con los libros miran a la cara al futuro: el e-book e Internet. Se ríe. A él, que a sus 78 años de edad ha escuchado tantas voces apocalípticas que hablaban de la desaparición del cine con la televisión, o de la radio o la del teatro o la de la ópera…, la posible desaparición del libro no le quita el sueño. "Están llamados a convivir", dice. "Yo mismo tengo un e-book y me resulta cómodo. Para viajar por ejemplo. Pero mi e-book, a día de hoy, ya está obsoleto. Nunca podrá ocupar el lugar de un incunable", reconoce.

No obstante, no se atreve a negar la importancia de Internet: "Es el lugar donde se anula el tiempo. Es cierto que uno necesita mucho para adecuarse al sistema y para luego encontrar lo que se quiere, pero en sus entrañas Internet tiene algo de mundo suspendido: en él no hay ni presente ni pasado ni futuro. Es el nuevo paraíso o infierno de Dante. La idea budista del camino medio: el que discurre entre lo bueno y lo malo, entre el cielo y la tierra. Eso es Internet. Y estoy deseando ver ese futuro en el que, mediante mi ordenador o lo que sea, pueda entrar directamente en las bibliotecas"; parece que no falta mucho.

Velocidad de vértigo

Hay algo que a Jean-Claude Carrière le preocupa más de la cuenta y lo recoge en el libro con Umberto Eco: la rapidez con la que todo se queda viejo. "Por ejemplo, en el cine parece como si necesitáramos anular el pasado, como si todas las películas buenas necesitaran un remake. ¿Cuántas versiones de Drácula nos quedan por ver?", pregunta irónico.

La charla se ve interrumpida por una llamada de teléfono. Se disculpa. Le piden que inaugure una exposición sobre el arte de la India, en el museo del Quai Branly. Explica que, después de la publicación del Mahabarahta, cada vez que hay algo que tiene que ver con la India, lo llaman. Le sucede lo mismo con México, cuya cultura asimismo le fascina y de la que también ha escrito.

Cuando habla de los aztecas o los mayas, se emociona lo mismo que si estuviera hablando de cine. Como buen bibliófilo, no hay nada que lamente más que la desaparición de los antiguos códigos a mano de los españoles. "Quemar o destruir lo que un pueblo ha escrito es hacerlo desaparecer, borrarlo de la historia". Haber podido leer los diarios de Cristóbal Colón o las cartas de la propia mano de Hernán Cortés que conserva la familia Alba en Madrid supuso para él toda una experiencia.

En Nadie acabará con los libros, los autores discuten, se escuchan, ilustran sus ideas con ejemplos. Carrière sostiene la tesis de que en la historia siempre se han dado lo que él llama grupos de intelectualidad. Amigos que se apoyan los unos a los otros, que están en contacto permanente y que tienen un impulso creativo común, como puede ser el grupo de Bloomsbury, los surrealistas o la Nouvelle Vague.

¿Contamos hoy con algún grupo así? "Ciertamente no. Quizá en México. Los cineastas como Iñárritu, Cuarón, Del Toro que se apoyan los unos a los otros. ¿Van a perdurar en la historia del cine? Es pronto para decirlo. Pero la semilla está ahí. Veremos qué queda al final de Kiarostami, por ejemplo. El desastre para nosotros, como europeos, es la desaparición de cualquier forma de arte en Italia. Berlusconi ha asesinado toda la creación italiana. A día de hoy, no queda nada", tajante.

Para Carrière el papel de la escuela como motor de nuevas propuestas creativas es esencial. No por sus profesores, ni por sus enseñanzas, sino por el sentimiento de grupo: "Yo lo llamo pedagogía de la cafetería", explica. Cruzamos un comedor burdeos y otro salón hasta que llegamos a una escalera de madera.

"Todos tenemos en la estantería esos grandes clásicos que sabemos imprescindibles, pero que nunca tenemos tiempo de leer. O las ganas. A mí, cada vez que me preguntan qué libro no he podido terminarme, siempre respondo que Bella del Señor, de Albert Cohen. Y créeme, desde la primera vez que lo dije no he dejado de recibir cartas de gente que me comenta que ellos tampoco han podido hacerlo", se sincera.

Animal lector

Ahora acerca una pila de libros, tan sólo una quinta parte de los que ha escrito. "Leer ocupa mucho, mucho tiempo, pero es como una enfermedad. Uno no puede leerlo todo y, sin embargo, quisiera poder hacerlo", reconoce. Así que cada vez que le preguntan responde como Umberto Eco: "No puedo leer tanto si aún tengo tanto por escribir". Asiente, supone que se llevará a la tumba unos cuantos libros. "¡Espero que entonces tenga tiempo para dedicarme a leer!", suelta entre risas.

Jean-Claude Carrière nació y creció en el campo, sin ningún tipo de formación artística. Recuerda que cuando llegó a París, a los 13 ó 14 años, tuvo su primer contacto con la pintura. Las primeras exposiciones a las que acudió fueron de artistas de los cincuenta: Dalí, Mirò No sabía nada de la pintura figurativa, hasta que un amigo lo llevó a Alemania, a la pinacoteca de Munich. "Recuerdo cómo ante un cuadro de Rubens tuve que sentarme".

Defiende la identidad y la particularidad del lenguaje de cada pueblo. A veces este resulta intraducible. Señala uno de sus libros, un diccionario amoroso, sólo ha podido ser traducido al alemán, porque "es un idioma que admite la creación de neologismos. "En castellano resulta muy curiosa la cantidad de palabras que tenéis para hablar de los tejidos. La calidad de las telas, la textura, la caída, el tejido y que no tienen traducción", flores del autor. "También me sorprende la capacidad de blasfemar del español. La cantidad de insultos que tiene. El español tiene ese sonido de jota que parece que sale de dentro, de las tripas y que te recorre entero".

Unos 200 editores permiten ver parte de sus obras en la Biblioteca Digital

Unos 200 editores españoles se han sumado ya al proyecto ENCLAVE, que permite consultar a través de la Biblioteca Digital Hispánica (BDH), y comprar luego por vía digital, 1.300 obras sujetas a derechos de autor, una cifra que antes del próximo verano se verá incrementada con otros 1.500 libros.

Estos datos los facilitó hoy Antonio María de Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, en una sesión del seminario "La digitalización del material cultural. Bibliotecas Digitales y Derechos de Autor", que se celebra en la Biblioteca Nacional.
Los editores y la Biblioteca Nacional pusieron en marcha este proyecto, una de cuyas finalidades es hacer más visible el catálogo de los diferentes sellos españoles, en junio de 2009 y, seis meses más tarde, había ya 1.300 obras disponibles en la BDH.
Si a la primera convocatoria se sumaron 90 editoriales, a la segunda, abierta en enero de 2010, se presentaron otros 120 editores, que, junto con los primeros, representan "el núcleo selector de la edición española", según dijo De Ávila.
En su opinión, el proyecto ENCLAVE, que cuenta con una financiación de 622.000 euros, demuestra que "es posible y necesaria" la colaboración entre bibliotecas y la industria cultural y también que, en contra de lo que suele decirse, los editores "no son unos reaccionarios que se oponen a las nuevas tecnologías".
La conclusión para Antonio María de Ávila es clara: que cuando hay proyectos razonables y bien documentados, "el mundo editorial responde masivamente".
Lo cierto es que no se venden muchos libros a través de ENCLAVE (el que más, 38 ejemplares), y eso demuestra que todavía hay "poca demanda" de libros electrónicos, según De Ávila.
También es curioso conocer el ránking de obras más consultadas a través de ENCLAVE, porque, según datos facilitados a Efe, la que se lleva la palma es "El espíritu emprendedor de los vascos", de Alfonso de Otazu y José Ramón Díaz de Durana, editada por Sílex.
La segunda más demandada sería "50 años de turismo español", una obra colectiva editada por el Centro de Estudios Ramón Areces, y la tercera, "¡Viva la cultura! en España", de Amalia Balea y Pilar Ramos, publicada por Enclave.
La directora de la Biblioteca Nacional de España, Milagros del Corral, reconoció que, frente a la Biblioteca Nacional de Francia, que cuenta con 750 millones de euros para digitalizar sus obras, según había dicho minutos antes el presidente de esta institución, Bruno Racine, pueden parecer poco los diez millones que ha aportado Telefónica para emprender el mismo proceso en la BNE.
El acuerdo con Telefónica prevé la digitalización de 200.000 obras de aquí al 2013, de las cuales ya están disponibles unas 30.000, a las que hay que añadirles unas 700 colecciones de revistas. En total son unos 5,8 millones de páginas digitalizadas.
Cada mes hay 1.300.000 accesos a la Biblioteca Digital Hispánica, con un crecimiento del 14 por ciento mensual. El año pasado hubo 116.857 usuarios distintos, frente a los 83.437 de 2008, lo que supone "una subida notable".
Por otra parte, Santiago de la Mora, director de Google Books, defendió la necesidad de alcanzar "alianzas estratégicas" con las bibliotecas de cada país y con los editores para facilitar la consulta de los libros a través de internet.
"El acceso debe ser plural y mundial", dijo De la Mora, para recordar a renglón seguido que la digitalización permitiría dar "una segunda vida" a esos millones de libros sujetos a derechos de autor, pero que "están agotados y que no compensa editarlos de nuevo en papel".
 
EFE

Los libros electrónicos no contarán con un IVA reducido

Finalmente, los ebooks se quedarán con el 16% de gravamen y no tendrán un 4%, como se había prometido desde el Ministerio de Cultura.

El impuesto sobre el valor añadido seguirá siendo el mismo para los libros electrónicos. El gravamen de los ebooks no se reducirá a la tasa mínima del 4% como se había anunciado, sino que se mantendrá como hasta ahora en un 16%.

En diciembre, Ángeles González Sinde, ministra de Cultura, informó de que estos bienes se acogerían al menor porcentaje de IVA, sin embargo, esta decisión no se extenderá de forma generalizada.

Sólo se aplicará un 4% a aquellos volúmenes que dispongan de un soporte, es decir, que se comercialicen a través de un CD, USB o cualquier dispositivo de memoria. Sin embargo, todas aquellas obras que sean descargadas de almacenes digitales, servidores o Internet se acogerán al mismo gravamen que hasta la fecha.

Así lo establece una consulta de la Dirección General de Tributos V0598-10 a la que ha podido acceder el diario Expansión y que pone de relevancia la “trampa” de la medida anunciada por Cultura.

“Resulta necesario subrayar la necesidad de que los libros electrónicos se incorporen a un soporte físico para que su tributación en el impuesto tenga lugar al 4% dado que no es posible, de acuerdo con el artículo 98.2, de la Directiva 2006/112/CE, que los servicios electrónicos tributen a tipos reducidos”, reza el texto.

Con la revisión del impuesto en julio, los ebooks no sólo no tendrán la mayor tasa de IVA, sino que además ésta se incrementará hasta el 18%.

Un día entero para celebrar La Noche de los Libros

Más de 500 actividades vuelven a sacar la literatura a la calle

La quinta edición de La Noche de los Libros, que se celebra el viernes 23 de abril, vienecargada de acontecimientos. Y para no perder el tiempo, comenzará bien temprano. Desde las ocho y media de la mañana habrá diversas actividades que se prolongarán hasta más allá de la medianoche. Habrá encuentros y tertulias con escritores y también decenas de cuentacuentos en distintas librerías de la región, música, cine, teatro y hasta algún momento para alegrar el estómago en algunos bares y restaurantes.

Este año la Comunidad de Madrid ha reunido a más de 400 escritores y artistas que participarán en las más de 500 actividades. Hay para todos los gustos literarios: desde el premio Cervantes de 2009, José Emilio Pacheco, que participará en un encuentro en el Círculo de Bellas Artes, hasta conferencias de la escritora de novela negra Donna Leon, que hablará sobre su relación con la literatura en la Real Casa de Correos -Puerta del Sol-, y del filósofo francés André Glucksmann, en el mismo lugar.

Participarán decenas de escritores y artistas. Por ejemplo, en la tertulia en el Café Gijón que contará con Juan Luis Galiardo, Ramoncín, Jorge Urrutia y Javier Villán, que conversarán sobre la figura de Francisco Umbral, o en el encuentro con autores de novela negra en Getafe, en el que participarán Lorenzo Silva, Marcelo Luján, Rafael Alcalde y Javier Puebla.

La lista de autores que se dejarán ver por La Noche de los Libros es amplia: Laura Freixas, Andrés Trapiello, Luis Alberto de Cuenca, Nativel Preciado, Ángela Vallvey, Luis García Montero, Vicente Molina Foix, Jesús Ferrero, José María Merino o Mari Pau Domínguez están entre los más conocidos, pero participarán muchos más.

Las opciones no se acaban ahí. Por ejemplo, se celebrará un debate con el título ¿Está en crisis la imaginación?, en el que participarán David Trueba y José María Ridao, y habrá varias actividades que tendrán a Miguel Hernández como protagonista, como la que se celebrará en CaixaForum, con la participación de Félix Grande, Emilio Gutiérrez Caba y Jordi Villaronga.

Aunque no todo será literatura. Habrá conciertos de todo tipo, desde música clásica a hip-hop, pasando por el funk, el jazz o la bossa nova, y recitales de poesía, talleres, lecturas, títeres… Las actividades son casi interminables, por eso conviene tener a mano la programación oficial, que se puede encontrar en la página de la Comunidad de Madrid www.madrid.org/lanochedeloslibros.

Son 130 las librerías que participarán en la celebración y permanecerán abiertas hasta la medianoche. Ofrecerán, además, un 10% de descuento en los libros que se compren ese día.

Para acabar con buen sabor de boca, varias tabernas del barrio de las Letras invitarán a una tapa con sabor literario a todos los que pidan una consumición y muestren un tique de compra de cualquier librería que tenga fecha del 23 de abril.

ElPais.com

El Grup Lobher Editorial de España anunció ayer en su sitio oficial


Grup Lobher Editorial

y Analecta Literaria

Editorial Española y Revista Literaria Argentina

alcanzan importante acuerdo comercial
para representación comercial en exclusiva

de La Contemplación, de Edgar Borges

El Grup Lobher Editorial de España anunció ayer en su sitio oficial  (http://www.gruplobher.es/blog/) que ha alcanzado un acuerdo comercial con Analecta Literaria de Argentina mediante el cual la novela La Contemplación del escritor venezolano Edgar Borges (Caracas 1966), ganadora del I Premio de Novela "Albert Camus" podrá ser adquirida en Argentina y países miembros del Mercosur (Paraguay, Uruguay, Brasil) y países adheridos como Chile y Bolivia, por ejemplo. El acuerdo de representación comercial exclusivo con Analecta Literaria, informa el sitio oficial del Grup Lobher Editorial, permitirá "en una primera fase entrar con esta obra de Edgar Borges en el mercado editorial de América Latina, con el objetivo a medio plazo de establecer una 'joint venture para la producción y distribución desde Argentina de nuestras publicaciones para aquel mercado."

Este importante acuerdo entre el Grup Lobher Editorial de España y Analecta Literaria de Argentina establece que todos los pedidos de la novela La Contemplación de Edgar Borges para Argentina y los países limítrofes del Mercosur (miembros y asociados) deben ser canalizados a través de Analecta Literaria (analectaliteraria@gmail.com), mientras que los pedidos para España y Europa deben ser canalizados a través del Grup Lobher Editorial de España (info@gruplobher.es)

Mientras que hoy, su par argentino, Analecta Literaria, confirmó el acuerdo de representación comercial en exclusiva para la venta de la novela La Contemplación de Edgar Borges (n. Caracas 1966), cuyo parentesco con nuestro Jorge Luis Borges, no es más que literario, según palabras del ascendente escritor venezolano que no sólo obtuvo el I Premio Internacional de Novela Albert Camus 2009 sino que, asimismo, recibió un espaldarazo literario de la pluma del escritor catalán Enrique Vila-Matas.

Por su lado, la Editora General de Analecta Literaria, Lic. Mónica D. Pereiras, confirmó hoy en  el sitio web de la revista (http://actaliteraria.blogspot.com/) el acuerdo comercial alcanzado con el Grup Lobher de España a través de un comunicado firmado por Mónica Delia Pereiras, Editora General de esta importante revista literaria argentina que cuenta con un Consejo de Dirección Editorial, un staff periodístico internacional conformado por jóvenes escritores y periodistas argentinos, latinoamericanos y españoles; un Comité Editorial Internacional con un Comité de Referato integrado por prestigiosos expertos académicos y un Consejo Literario formado por importantes escritores latinoamericanos entre los que se cuenta el propio escritor venezolano Edgar Borges, el gozne en torno al cual gira el acuerdo de representación comercial exclusiva entre ambos grupos editores.

En el comunicado que publicó hoy la editora general de Analecta Literaria explica cuáles fueron los "factores determinantes" para que ambas partes alcanzaran un acuerdo satisfactorio. Escribe Mónica D. Pereiras:

Historias paralelas, casi calcadas, puntos de vista en común y una misma política y filosofía editorial compartidas, fueron factores determinantes para que el Grup Lobher Editorial de España y Analecta Literaria de Argentina alcanzaran un acuerdo comercial a total satisfacción de las partes. Al igual que la editorial española, nuestra revista es un medio pequeño, independiente y famliar, compuesto por un colectivo de profesionales entusiastas, algunos dedicados al mundo editorial desde hace años y otros provenientes de ámbitos educativos, culturales y periodísticos que ahora nos hemos reunido en una red internacional de expertos para dar salida a un proyecto de difusión de la literatura, el pensamiento y la cultura hispanoamericana en lo que tanto el Grup Lobher Editorial como Analecta Literaria esperan y desean sea un camino compartido de largo recorrido.

Servipress.INFO dialogó hoy, por línea telefónica, con Mónica Delia Pereiras, Editora General, y Luis Alberto Vittor, fundador y uno de los tres consejeros de la Dirección Editorial de Analecta Literaria, Revista de Letras, Ideas, Artes y Ciencias, con sedes en Buenos Aires, Rosario, Dakota del Norte y Texas.  

Interrogada la Editora General sobre el significado de este acuerdo comercial con la editorial española, declaró:

 El acuerdo con el Grup Lobher de España es un contrato de representación comercial en exclusiva para la promoción y venta online de la novela La Contemplación de Edgar Borges, un libro distinto escrito por un autor muy original que estamos seguros  se revelará al público argentino como una grata sorpresa. Tenemos muchas expectativas por la venta de esta novela en Argentina y los Países hermanos del Mercosur porque nos llegan noticias desde España que hablan de su buena recepción crítica. Sabemos que no es fácil crear nuevos espacios de comprensión lectora como el que el Grup Lobher de España y Analecta Literaria intentan abrir para la promoción de excelentes autores no considerados por aquellos que solamente están atentos a las modas pasajeras y de nuevos talentos literarios. Naturalmente, eso requiere de un trabajo continuo y paciente, sin pausa ni desánimo. Estamos dispuestos a hacerlo porque nos ha gustado mucho la  propuesta del Grup Lobher de España porque, en esencia, expresa el mismo criterio editorial de nuestra revista. El Grup Lobher de España es una pequeña empresa familiar e independiente como lo es también Analecta Literaria. Su equipo está compuesto, lo mismo que el nuestro, por gente cercana a los afectos, competente y trabajadora, que aporta su cuota diaria de esfuerzo para lograr que su proyecto se realice. Para ellos, como para nosotros, este primer paso es un hito importante que nos tiene a todos muy ilusionados y esperanzados. Nos proponemos insertarnos en el mercado editorial argentino y latinoamericano bajo una misma premisa orientadora: la calidad.

Consultada sobre el plan de negocios para editar libros del Grup Lobher de España en Argentina, como se anuncian en los sitios web de ambas partes, Mónica D. Pereiras, reconoce que dicha posibilidad "es bastante factible porque representa una importante ventaja comercial que no puede desdeñarse porque la edición de libros en Argentina permite aumentar la competitividad del representante comercial, contribuye a reducir los costos de envíos para la venta online, mantener la misma calidad y responder con mayor rapidez a las demandas del cliente argentino y extranjero de países hermanos del Mercosur. Esto lo ha comprendido muy bien el editor español y, de hecho, la propuesta de editar libros en Argentina fue una idea surgida en el  propio seno creativo del Grup Lobher Editorial."

Por su parte, Luis Alberto Vittor, el fundador de Analecta Literaria y uno de los tres miembros del Consejo Internacional de la Dirección Editorial, no oculta su satisfacción por el acuerdo alcanzado con la editorial española que los ligará por medio de un contrato de representación comercial en exclusiva con la revista literaria argentina, pero a la hora de responder a nuestras preguntas, se muestra cauteloso y preciso. Al preguntársele si la producción y libros del Grup Lobher de España en Argentina representa una avanzada para el establecimiento de esta joven marca editorial en nuestro país mediante una "joint venture" con la no menos joven marca editorial argentina, responde:

 En nuestro contrato de representación comercial en exclusiva de la novela de Edgar Borges, está contemplada esa posibilidad de afianzar nuestro vínculo comercial mediante una "joint venture", pero sabemos que para que eso ocurra antes tendremos que posicionarnos bien en el mercado editorial argentino, entrar con buen pie, como suele decirse, obteniendo buenos resultados de venta. Para eso es imprescindible llegar con un mensaje bien claro a nuestros lectores que ya conocen a nuestra revista por una indiscutida calidad que ya ha sido reconocida internacionalmente. No por otra razón, tras una minuciosa búsqueda, el Grup Lobher de España nos eligió. Confíamos en que estamos interpretando con acierto el gusto gourmet de muchos lectores que nos apoyan con sus comentarios y constantes visitas diarias a nuestro sitio., instándonos y alentándonos a continuar con nuestra línea editorial, a que no bajemos nunca las banderas de la calidad literaria. También en nuestro sitio en Facebook, una importante herramienta tecnológica con la que contamos, se nos testimonia a diario la adhesión por nuestra línea editorial. Al igual que el Grup Lobher, nosotros apostamos a la calidad, más allá de si nuestros autores son consagrados, en vías de consagración, noveles o con algunas ediciones.  La nuestra es una revista arbitrada y tanto las selecciones como las preselecciones la hacen  los asesores académicos y consejeros literarios de nuestro Comité Editorial Internacional. Tenemos dos secciones que están dedicadas al descubrimiento de nuevos valores, Letra de Cambio y Punto de Partida, donde publicamos lo que actualmente escriben los autores latinoamericanos de las nuevas promociones. Pero en nuestras demás secciones publicamos a los grandes autores latinoamericanos y españoles, dedicamos dossiers temáticos al rescate de grandes figuras de las letras nacionales e hispanoamericanas que han sido injustamente postergados u olvidados. Tampoco nos olvidamos de los autores de nuestro interior ni de los autores étnicos, nuestros hermanos amerindios, que han hecho surgir del seno de sus comunidades a notables escritores actuales. Baste nombrar a dos distinguidos poetas u oralitores mapuches: en Chile, a Elicura Chihuailaif y, en Argentina, a Liliana Ancalao. Afortunadamente no son los únicos poetas u oralitores indigenas, pero es imposible nombrarlos a todos. El lector de Analecta Literaria ha sabido decodificar nuestro mensaje porque nos esforzamos a diario por interpretar su gusto  gourmet en materia literaria.

Como comprenderán no es trabajo fácil ni un desafío que pueda aceptarse sin tener en cuenta todos los riesgos en juego. Preferimos mirar objetivos más cercanos y no algo distantes, por el momento, ya que solo yendo paso a paso, sin saltearnos etapas, es que llegaremos a la meta deseada. Permítame explicarlo con un símil. Para construir una casa hay que seguir determinados pasos. Primero encargaremos el plano de la casa soñada a un proyectista para que la plasme en un diseño. Luego deberemos contratar al constructor para que la edifique. Y esa misma edificación conlleva sus tiempos y contratiempos. Una casa no se levanta de un día para el otro, sin riesgos de derrumbe, lo mismo ocurre con una empresa que quiera seguir creciendo en una continua expansión. No se puede pensar en construirla de la noche a la mañana, lleva su tiempo, pero si todos tenemos una firme determinación de continuar esa construcción hasta el final del proceso, tendremos terminado aquello que soñamos y proyectamos. Aquí lo que estamos haciendo, en este momento, es poner el cimiento, la base para esa futura construcción. Por ahora nos concentraremos solamente en la puesta de ese cimiento, hasta que no tengamos una buena base establecida no se puede hablar de las paredes, las aberturas o el techo. Es claro que si queremos hacer la casa habitable y confortable deberemos dotarla de todos los elementos necesarios pero sobre la base de una sólida estructura. Obviamente si construimos un cimiento es con vista a edificar una casa en el futuro, pero así como un constructor tiene sus días buenos y días malos nosotros deberemos tener en cuenta que también deberemos afrontar algunas dificultades que, con trabajo serio y decente, pueden superarse.

Preguntado si el "cimiento" de su metáfora es una referencia a la novela La Contemplación del venezolano Edgar Borges, responde:

 Por supuesto, ese es nuestro cimiento, la base de cualquier emprendimiento ulterior. Nuestro objetivo inmediato es la promoción y venta de la novela La Contemplación de Edgar Borges. Estamos persuadidos de que tenemos un excelente producto literario entre las manos que ya viene precedido de calurosos elogios desde España, donde ha atraído la atención de un escritor top como Enrique Vila-Matas, nada menos. Estamos persuadidos que con una adecuada campaña promocional, montada sobre la estructura de los actuales recursos tecnológicos, tanto propios como del editor español, la puesta en funcionamiento de una network coordinada por gente idónea, tiene que rendir sus buenos frutos a la larga. Claro que tenemos expectativas e ilusiones, somos concientes que se trata de un libro importante, pero también tenemos en claro que necesitamos controlar nuestra natural ansiedad para no equivocarnos demasiado y evitar dar algunos pasos en falso. Nuestra propuesta no es otra que trabajar duramente para conseguir el resultado que queremos, pero, de momento, no nos ponemos metas muy elevadas ni relativamente distantes. Tanto el editor español como nosotros estamos de acuerdo con que nuestro camino debe hacerse al andar y ambos sabemos que deberemos trajinar mucho, sin pausas ni desmayos. Saber cómo piensa la otra parte es importante a la hora de tomar decisiones. No es la primera vez que Analecta Literaria recibe un ofrecimiento como el que nos hizo el Grup Lobher Editorial de España, tuvimos otros que,  sin desestimarlos, no pudimos llegar a un acuerdo por una falta de coincidencia con nuestro criterio editorial. Justamente, lo que más nos animó a cerrar el trato con el Grup Lobher Editorial de España es que, desde el comienzo, tuvimos una buena química. Hubo algunos aspectos a considerar, otros a discutir, pero siempre evidenciando, por ambas partes, una clara voluntad de negociar y superar las consabidas dificultades que toda relación humana presenta en sus inicios. En ese comienzo hubo que conocerse, hacer intercambios de ideas, propuestas y contrapropuestas, concesiones de ambos lados, alguno que otro renunciamiento por partes iguales, pero cuando hay voluntad de negociar y acordar todo puede solucionarse felizmente.

Finalmente, le preguntamos qué sucederá de aquí en adelante, y nos responde:

El acuerdo comercial con el Grup Lobher de España no significa el final de un proceso, sino que, por el contrario, marca nuestro punto de partida. Todas las gestiones e intercambios entre nuestros respectivos operadores comerciales no fue más que una puesta de acuerdo sobre que tipo de editorial queremos construir. Habiendo puesto en claro lo que se quiere hacer, ahora comienza  el trabajo fuerte en sí mismo. Lo primero que tendremos que hacer es allanar el terreno, apisonarlo bien y ponerlo a nivel, para recién asentar una base firme. Y sobre esa base  comenzar a construir paso a paso una estructura sólida y sin fisuras. Confiamos en todas nuestras fuerzas, en la variedad y riqueza de nuestros recursos humanos, en la experiencia y conocimiento de nuestros asesores académicos y consejeros literarios, entre los que se encuentran personas que son expertas en ciencias de la comunicación y el marketing, en todos nuestros compañeros de redacción que no fueron ni serán ajenos a todo este proceso. Contamos con el apoyo de la editorial española tanto como ella cuenta con el nuestro, uniremos fuerzas para potenciar el valor y rentabilidad de nuestras marcas que ya comenzaron a despertar un interés comercial internacional. Y en eso ha tenido mucha incidencia, sin duda, el uso de Internet, los convenios de cooperación recíproca con otras revistas digitales, sobre todo europeas, y de las redes sociales como Facebook y Twitter. Las actuales tecnologías facilitan que pequeños emprendimientos como el nuestro accedan a posibilidades comerciales que hace unos años atrás eran inimaginables. Estamos satisfechos porque logramos poner en marcha un proceso. Y no descontamos que a lo largo de ese mismo proceso, Analecta Literaria pueda hacer, en representación del Grup Lobher de España,  alianzas estratégicas con otros socios comerciales o inversores locales o latinoamericanos que se interesen en financiar nuestro proyecto y que, sobre todo, compartan una misma cosmovisión del mercado editorial. Nosotros apuntamos a una franja de lectores cultos e inteligentes que ha sido desestimada u olvidada y haremos todos los esfuerzos posible para complacerla poniendo sobre la calidad, más calidad. Es importante subrayar que nada haremos comercialmente sin antes haberlo acordado con el Grup Lobher de España. Nosotros trabajaremos para que ellos crezcan parejamente con nosotros y al mismo ritmo. Obviamente, para que ese crecimiento sea parejo y proporcionado es necesario que exista una fluida comunicación, una permanente consulta y un apoyo recíproco. Hay una buena química con el editor español, se trata de un interlocutor inteligente y eficaz. El Grup Lobher Editorial de España nos ha distinguido con su confianza, y nosotros retribuiremos esa confianza no defraudándola en ningún sentido. Ambos sabemos que tenemos una buena oportunidad para crecer y que no debemos desaprovecharla.   

Fuente:

http://www.facebook.com/l/7b875;servipressinfo.blogspot.com/2010/04/grup-lobher-editorial-y-analecta.html

Desaparecen 2.000 libros en los últimos años de la biblioteca de Ondarroa

La biblioteca municipal de Ondarroa ha constatado la desaparición de cerca de dos mil ejemplares de su fondo bibliográfico en la última década, más en concreto desde 1997, año en el que se produjo su traslado a los bajos de la escuela infantil de la calle San Ignacio. Esa cifra representa cerca del 10% del material existente en el edificio, que alberga alrededor de 17.000 títulos pertenecientes a distintos géneros.
 
«No es que la gente no devuelva los libros prestados, es que algunos se los llevaban sin más», indicaron fuentes municipales. Esta situación ha mejorado de manera significativa tras la implantación, hace poco más de un año, de un nuevo sistema de seguridad electrónico en todos los ejemplares existentes. Para sacarlos del recinto, el responsable del centro cultural debe desactivarlo. Los hurtos han afectado a todo tipo de géneros y materiales.
 
De hecho, entre los volúmenes desaparecidos figuran cuentos infantiles, libros técnicos, novelas y últimas novedades, entre otros. El precio de venta al público de los ejemplares robados oscila entre los 20 y 50 euros, según el título. «'Obabakoak', de Bernando Atxaga ha llegado a desaparecer en cinco de las seis ocasiones en las que se ha repuesto», añadieron. A esta situación, se ha sumado los desperfectos menores sufridos por los volúmenes, en especial por las enciclopedias.
 
«En lugar de sacar fotocopias o pedir el libro prestado, arrancan la página y se la llevan», detallaron fuentes del Consistorio. Esta situación genera un gasto adicional del normal funcionamiento de la biblioteca para las arcas municipales, que los dirigentes del Consistorio han cifrado en unos 50.000 euros. «Por fortuna, también hay un elevado número de usuarios que utiliza el servicio de manera correcta e incluso hay personas que regalan sus libros para que otras puedan compartir la experiencia de leer», reiteraron.

Los libros, el Paraíso

Jacques Bonnet se adentra en el universo en letra impresa para descubrir los entresijos de un mundo del que tanto actualmente como a lo largo de la Historia han disfrutado amantes y adictos desmedidos

La pared es una sucesión de estanterías repletas de libros; según Borges, lo más parecido al Paraíso para un amante de esos objetos que se definen como «conjunto de muchas hojas de papel, vitela, etc., ordinariamente impresas, que se han cosido o encuadernado juntas con cubierta de papel, cartón, pergamino u otra piel, etc., y que forman un volumen». Pobre, muy pobre, pero la RAE no podía hacer otra cosa que referirse a la cosa libro porque definirlos es imposible.
 
Cuando tuve en mis manos el libro de Bonnet no pude imaginar el placer que me produciría su lectura, placer de reconocimiento de lo que se llama un 'alma gemela' con las mismas inquietudes, deseos y problemas del que esto escribe. Recomiendo muy de veras el texto para todos los que somos amantes desmedidos, adictos, al libro. No sabía que los 'cofrades' de esta hermandad nada santa, la palabra la utiliza el autor, tenemos a nuestro santo laico particular, se trata del compositor Charles-Valentin Alkan, al que llamaban el 'Berlioz del piano' y al que encontraron muerto el 30 de marzo de 1888, lo aplastó su biblioteca, no tuvo la precaución de dejar libre el cabecero de la cama; por mi parte Bonnet y yo sí hemos tenido siempre esa precaución aunque yo no he llegado al extremo de tapizar de libros la cocina ni el cuarto de baño, de manera que no se puedan preparar determinados platos por el olor que producen ni ducharse porque se mojan, Bonnet sólo puede bañarse tumbado.
 
Por lo demás la pasión, la enfermedad llega a tener alquilado almacenes para guardar cientos de cajas cuyo contenido te es desconocido y que no puedes utilizar, una verdadera locura como la del médico inglés James Douglas (1675-1742) que llegó a poseer 450 ediciones de Horacio y que se dio el placer de editar el catálogo de su amado poeta gracias a que tenía el mayor número de ejemplares del que se tiene noticia, corría el año de 1739. Quizás el caso más significativo, me refiero a bibliotecas particulares, sea el del notario Antoine-Marie-Henri Boulard (1754-1825), que se dedicó a comprar los libros que las confiscaciones y expolios de la Revolución habían puesto a la venta y reunió unos 600.000 volúmenes que almacenó en nueve o diez edificios que tuvo que comprar. A su muerte se produjo algo que suele suceder con frecuencia, los hijos vendieron la biblioteca paterna y el precio de los libros de segunda mano se hundió por varios años, tal era la cantidad de la oferta y me imagino que la calidad.
 
Es preciso distinguir entre bibliófilo y bibliómano; el primero tiene afición a las ediciones raras, aunque el significado se extiende a las personas amantes de los libros; el segundo es el que padece la enfermedad de la bibliomanía, la pasión de tener muchos libros más por manía que para instruirse, así lo afirma el DRAE. La distinción parece muy clara pero no lo es en la práctica. Se puede tener pasión por los libros en general y por algunos en particular; por ejemplo, yo tengo esa pasión y reservo una parte de ella por las preceptivas y retóricas. Lo cierto es que nos encontramos con una verdadera enfermedad que tiene el gozoso y grave inconveniente de que sus frutos ocupan mucho espacio, cada vez más, hasta el extremo de tener que cambiarse de piso y de ver el futuro hogar en función de los metros de estantería que pueden cubrir las paredes; se llega a quitar los cuadros y a vivir entre libros, que no es mala vida ni mucho menos.
 
Por clasificaciones
A los problemas físicos de almacenamiento acompañan los de ordenación, en una biblioteca de gran tamaño no es posible saber de memoria dónde está cada volumen, se necesita clasificarlos y se me dirá que hay diversas formas que funcionan perfectamente en las bibliotecas públicas, no es lo mismo porque existe una clasificación de las emociones, de los criterios subjetivos, que arrumba los supuestos principio 'científicos'. No abundan las novelas que tengan a bibliómanos como protagonistas; un ejemplo es 'La casa de papel' de Carlos María Domínguez. El narrador ante la amenaza de los libros que «avanzan por la casa, silenciosos, inocentes. No logro detenerlos» busca a otro enfermo, Carlos Brauer que perdió la guerra en su momento cuando desapareció su fichero y, con él, su mundo. Bruer lo abandonó todo y construyó con los libros una casa de papel en una playa para terminar incendiándola cuando no pudo encontrar un ejemplar de la novela de Conrad 'La línea de sombra' que le habían pedido.
 
El libro de Bonnet está lleno de citas y de referencias sobre aspectos como los modos de lectura, cómo van llegando los libros, los libros de arte, el universo en letra impresa, los personajes reales y los personajes ficticios y, el aspecto más doloroso, cómo se pierden, como los ratones, los gusanos, el polvo, el fuego, los divorcios, los expurgos y otros accidentes dividen y destruyen las bibliotecas. No todos reaccionaríamos ante esta tragedia como lo hizo Valincour al perder la suya: «Poco habría aprovechado mis libros, si no supiera perderlos».
 
Libros hasta en los sueños. Hace años estuve en una librería, compré algunas cosas y me volví a mi ciudad. Aquella noche soñé con un libro, 'Lingüística románica' de Iordan, agotado y más que agotado, lo veía en un estante de la tienda; a la mañana siguiente tomé el tren y volví al lugar, allí me estaba esperando, lo creerá el lector o no pero así fue. Libros como pasión, ¿se mataría por un libro? Claro que sí y no hace falta que Eco escribiera una novela para algo tan obvio aunque le quedó muy bien.
 
Fuente: Sur.es

Piratería digital de libros alcanzó $199,9 millones en España

La piratería digital de libros alcanzó $199,9 millones en España.

La cifra —dada a conocer por la Federación de Gremios de Editores de España — superó los $133,3 millones de pérdidas de la industria por fotocopiado de textos.

La Federación alertó que la piratería digital afecta fundamentalmente los libros universitarios y provoca la caída de las ventas en este segmento académico.

El gremio estimó que las pérdidas totales de la industria española del libro alcanza los $1.866 millones, el doble de las pérdidas de Italia.

La situación ocurre pese a que las editoriales españolas ya digitalizaron más del 50% de sus nuevos libros.

Según la Federación de Editores el 75% de las empresas obtienen un precio inferior en la obra digital que en la impresa.

Aun así el 50% de las editoriales comercializará libros para el móvil a partir del 2011.

Descubren una primera edición de «El libro de la selva» dedicada por Kipling

Una extraordinaria primera edición de la novela de Rudyard Kipling "El libro de la selva" con una dedicatoria del escritor a su hija mayor ha sido descubierta en la mansión donde habitó la hermana de ésta.
 
El volumen, publicado en 1894, fue hallado por unos bibliotecarios que estaban catalogando los libros de la biblioteca de Wimpole Hall, la vivienda cerca de Cambridge (sur de Inglaterra) en la que vivió de 1938 a 1976 Elsie, la segunda hija de Kipling.
 
El libro tiene una dedicatoria de puño y letra a Josephine, la primogénita del escritor, que murió de neumonía en 1899, a los 6 años. La inscripción, fechada en mayo de 1894, dice: "Este libro pertenece a Josephine Kipling, para quien fue escrito por su padre".

Puño y letra de Kipling

Aunque no está firmada,

"basándonos en muchos otros elementos del archivo de Kipling, creemos que es su letra",

declaró una portavoz del National Trust, la organización de conservación del patrimonio que ahora se ocupa de la mansión campestre.

"La dedicatoria es muy conmovedora, especialmente si se tiene en cuenta que Kipling perdió no sólo a Josephine, sino también a su hijo pequeño, John, quien murió en la Primera Guerra Mundial", declaró Fiona Hall, comisaria de Wimpole Hall. "Como su única hija superviviente, Elsie debió haber guardado el libro como un tesoro", añadió. El ejemplar se expondrá ahora al público en la espectacular casa señorial, donde continúan las labores para catalogar los cerca de 7.000 libros de su biblioteca.

Fuente: EFE